Dolar
96,09 ARS Dolar May21
98,85 ARS Dolar Jun21
101,80 ARS Dolar Jul21
105,60 ARS Dolar Ago21
109,56 ARS Dolar Sep21
113,52 ARS Dolar Oct21
117,60 ARS Dolar Nov21
122,81 ARS Dolar Dic21
128,00 ARS Dolar Ene22
133,00 ARS Dolar Feb22
- ARS Dolar Mar22
- ARS Dolar Abr22
Petroleo
63,80 USD Petroleo May21
64,00 USD Petroleo Jul21
63,10 USD Petroleo Sep21
Oro
1.770,80 USD Oro May21
1.775,80 USD Oro Jul21
Rofex20
70.110,00 ARS Rofex20 Jun21
- ARS Rofex20 Ago21
Soja
340,00 USD Soja Ros May21
- USD Soja Ros Jun21
348,00 USD Soja Ros Jul21
351,30 USD Soja Ros Sep21
351,50 USD Soja Ros Nov21
- USD Soja Ros Ene22
317,00 USD Soja Ros May22
- USD Soja Ros Jul22
Maíz
222,00 USD Maiz Ros May21
220,00 USD Maiz Ros Jun21
219,10 USD Maiz Ros Jul21
- USD Maiz Ros Ago21
220,00 USD Maiz Ros Sep21
- USD Maiz Ros Oct21
221,80 USD Maiz Ros Dic21
194,00 USD Maiz Ros Abr22
180,50 USD Maiz Ros Jul22
Trigo
220,00 USD Trigo Ros May21
222,50 USD Trigo Ros Jul21
223,50 USD Trigo Ros Sep21
216,50 USD Trigo Ros Dic21
218,50 USD Trigo Ros Ene22
221,50 USD Trigo Ros Mar22
222,50 USD Trigo Ros May22
Dolar
96,09 ARS Dolar May21
98,85 ARS Dolar Jun21
101,80 ARS Dolar Jul21
105,60 ARS Dolar Ago21
109,56 ARS Dolar Sep21
113,52 ARS Dolar Oct21
117,60 ARS Dolar Nov21
122,81 ARS Dolar Dic21
128,00 ARS Dolar Ene22
133,00 ARS Dolar Feb22
- ARS Dolar Mar22
- ARS Dolar Abr22
Petroleo
63,80 USD Petroleo May21
64,00 USD Petroleo Jul21
63,10 USD Petroleo Sep21
Oro
1.770,80 USD Oro May21
1.775,80 USD Oro Jul21
Rofex20
70.110,00 ARS Rofex20 Jun21
- ARS Rofex20 Ago21
Soja
340,00 USD Soja Ros May21
- USD Soja Ros Jun21
348,00 USD Soja Ros Jul21
351,30 USD Soja Ros Sep21
351,50 USD Soja Ros Nov21
- USD Soja Ros Ene22
317,00 USD Soja Ros May22
- USD Soja Ros Jul22
Maíz
222,00 USD Maiz Ros May21
220,00 USD Maiz Ros Jun21
219,10 USD Maiz Ros Jul21
- USD Maiz Ros Ago21
220,00 USD Maiz Ros Sep21
- USD Maiz Ros Oct21
221,80 USD Maiz Ros Dic21
194,00 USD Maiz Ros Abr22
180,50 USD Maiz Ros Jul22
Trigo
220,00 USD Trigo Ros May21
222,50 USD Trigo Ros Jul21
223,50 USD Trigo Ros Sep21
216,50 USD Trigo Ros Dic21
218,50 USD Trigo Ros Ene22
221,50 USD Trigo Ros Mar22
222,50 USD Trigo Ros May22
Dolar
96,09 ARS Dolar May21
98,85 ARS Dolar Jun21
101,80 ARS Dolar Jul21
105,60 ARS Dolar Ago21
109,56 ARS Dolar Sep21
113,52 ARS Dolar Oct21
117,60 ARS Dolar Nov21
122,81 ARS Dolar Dic21
128,00 ARS Dolar Ene22
133,00 ARS Dolar Feb22
- ARS Dolar Mar22
- ARS Dolar Abr22
Petroleo
63,80 USD Petroleo May21
64,00 USD Petroleo Jul21
63,10 USD Petroleo Sep21
Oro
1.770,80 USD Oro May21
1.775,80 USD Oro Jul21
Rofex20
70.110,00 ARS Rofex20 Jun21
- ARS Rofex20 Ago21
Soja
340,00 USD Soja Ros May21
- USD Soja Ros Jun21
348,00 USD Soja Ros Jul21
351,30 USD Soja Ros Sep21
351,50 USD Soja Ros Nov21
- USD Soja Ros Ene22
317,00 USD Soja Ros May22
- USD Soja Ros Jul22
Maíz
222,00 USD Maiz Ros May21
220,00 USD Maiz Ros Jun21
219,10 USD Maiz Ros Jul21
- USD Maiz Ros Ago21
220,00 USD Maiz Ros Sep21
- USD Maiz Ros Oct21
221,80 USD Maiz Ros Dic21
194,00 USD Maiz Ros Abr22
180,50 USD Maiz Ros Jul22
Trigo
220,00 USD Trigo Ros May21
222,50 USD Trigo Ros Jul21
223,50 USD Trigo Ros Sep21
216,50 USD Trigo Ros Dic21
218,50 USD Trigo Ros Ene22
221,50 USD Trigo Ros Mar22
222,50 USD Trigo Ros May22
Actualizado 11/05/21 17:00

INFORME BCR

Cuánto maíz se destina a la alimentación animal en Argentina

El uso forrajero representaría el 75% de la demanda interna de maíz 2019/20. Alrededor de un tercio de este correspondería al sector avícola, otro tercio a la producción de carne vacuna, un 17% a la lechería y un 12% el sector porcino.


En el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, se analizó el consumo de maíz en Argentina para alimentación animal, teniendo en cuenta los últimos cálculos de uso de maíz realizados por el Ministerio de Agricultura de la Nación (MAGyP, 2014 y MAGyP, 2016) en los últimos años.

MACRO Operá con granos – Desktop Inread

Proyecciones para la campaña 2019/20

Consumo avícola

La demanda del sector avícola abarca la producción de carne de pollo y la producción de huevos, y es uno de los principales consumidores de maíz en Argentina junto con el sector bovino. Para el año 2019, según datos de CAPIA (Cámara Argentina de Productores Avícolas), existía un stock de gallinas en postura de 44,48 millones de cabezas que produjeron 13.175 millones de huevos. Utilizando la metodología de MAGyP (2016), el total de maíz consumido por este sector alcanzó 1,14 millones de toneladas de maíz. El nivel de consumo de este sector se mantiene similar año a año, rondando el millón de toneladas.

El mayor incremento que viene evidenciando el sector aviar, en el último año, viene del lado de la producción de carnes. La faena del año 2019 acumuló 756 mil cabezas, según datos del MAGyP, equivalentes a un total de 2,2 millones de toneladas de carne res con hueso. El incremento respecto al año 2018 fue del 7 %. Aun así, el total de faena anual y las exportaciones venían estando estancadas desde al año 2012. Debido a la epidemia de Fiebre Porcina Africana desatada en China, se había supuesto a fines del año 2019 un incremento sostenido de esta producción, manteniendo constante el consumo interno e incrementando las cantidades exportadas. Ahora los impactos negativos de la pandemia del COVID-19 podrían revertir estos efectos.

Por lo comentado anteriormente, se espera que la demanda de huevo en el sector doméstico se mantenga similar al año 2019. Lo mismo se espera que ocurran con las exportaciones de huevo y derivados, ya que el efecto positivo en el aumento en el tipo de cambio se vería compensado, al menos en parte, por el aumento en los derechos de exportación. Los derechos de exportación para la carne y productos avícolas se mantienen en 9%, según el decreto 230/2020 promulgado el 5 de marzo de este año.

Se recuerda nuevamente que la pandemia de coronavirus COVID-19, -declarada recientemente- es muy probable que impacte negativamente sobre la producción doméstica y las exportaciones. Esto hace posible que las cifras se corrijan a la baja a medida que se conozcan más los efectos de la pandemia. Sobre estas consideraciones se proyecta un consumo de maíz del sector avícola de 4,5 millones de toneladas.

Consumo bovino

El consumo de maíz en la cría de bovinos constituye el 35% de la demanda forrajera doméstica y varía fundamentalmente según el sistema de engorde que se utilice, siendo el engorde a corral o feedlot más intensivo en uso de maíz que la cría a campo. En la última década ha crecido notablemente el aporte de los feedlots a la faena nacional. La extensión del engorde a corral responde en parte a los efectos de la expansión agrícola sobre tierras que antes se destinaban a la ganadería, desplazando la invernada hacia zonas más marginales. A su vez, el crecimiento de los feedlots estuvo impulsado por un contexto de bajos precios del maíz en el mercado doméstico por trabas a la exportación e incentivos directos para las nuevas instalaciones de engorde a corral. ROSGAN (2019), estima que en 2019 la faena nacional proveniente de feedlots llegó a representar entre el 65% y el 85% del total. Según datos de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), la capacidad promedio de encierre en el último cuatrimestre del año 2019, fue de 624 mil cabezas de vacunos. Multiplicando esta capacidad de encierre por la utilización promedio del 61 %, se obtiene un promedio de ocupación de 379 mil cabezas. El ratio de ocupación de feedlots sobre cabezas faenadas nos da un 30 % de participación de cabezas de feedlots sobre el total. Por esto, la participación del consumo de maíz de feedlots podría estar entre un mínimo del 30 % y el 65 % reportado por ROSGAN.

Primeramente, en línea con lo apuntado por el IPCVA (2019), durante los primeros tres meses de 2020 es de esperar una faena superior a la del primer trimestre del año anterior dados los altos ingresos de bovinos a feedlots en el último trimestre de 2019. Sin embargo, las estimaciones de consumo del sector ganadero, que comenzó a disponer del maíz 2019/20 a mediados de febrero, no se limitan al indicador de ingreso de cabezas a feedlots. La aproximación de la demanda exige considerar distintos factores determinantes del consumo tanto interno como externo. En el plano doméstico, el consumo de carne vacuna per cápita ha disminuido en los últimos tres años como consecuencia de un mayor consumo de carne aviar y porcina. El menor consumo por habitante en combinación de una producción que crece año tras año, resultan en un menor peso relativo del consumo doméstico. En 2019 la demanda interna absorbió el 73% de la carne vacuna producida en Argentina, cuando 5 años atrás consumía más del 90 del producto nacional. El volumen de demanda local en 2020 dependerá fuertemente del nivel de ingresos de la población y de los precios relativos de los productos sustitutos que trazarán las preferencias del consumo. La otra variable a tener en cuenta es la demanda externa, que en el último año captó el 27% de la producción nacional, confirmando el fuerte crecimiento que acumula ya 5 ciclos. De cara a la campaña 2019/20, la proyección exportadora de Argentina dependerá en gran medida del comportamiento de la demanda China, como así también de la competitividad impuesta por los derechos de exportación que gravan estas ventas (actualmente situadas en el 9%). El gran salto de la demanda China por la carne vacuna argentina se dio a partir de nuevos patrones de consumo en el gigante asiático que sólo fueron posibles gracias a mayores ingresos en aquel país. En este sentido, de cara a los próximos meses será determinante el impacto que el coronavirus (COVID-19) tenga sobre el nivel de actividad e ingresos en China que en última instancia determinarán el volumen de carne demandado por este mercado. En 2019 el gigante asiático absorbió casi el 90% del valor exportado por la cadena cárnica. La faena proyectada para los meses correspondientes al ciclo comercial del maíz 2019/20, totaliza 13,3 millones de cabezas, que se corresponde con una demanda de maíz forrajero de 4,3 millones de toneladas.

Consumo Lechería

La producción primaria láctea constituye la tercera fuente de demanda forrajera para el maíz en Argentina. El sector lácteo nacional orienta el 80% de su producción al consumo interno y alrededor del 20% a exportaciones. Por lo tanto, el consumo doméstico (determinado fundamentalmente por el nivel de ingreso) y la demanda externa son dos de los principales determinantes de la producción en el país, además del precio de los lácteos que determina la rentabilidad tambera pero que está estrechamente relacionado con las primeras dos variables. En el año 2019 la producción lechera se recortó en respuesta a una caída interanual del consumo interno y un recorte de las exportaciones, resultando en un aumento de stocks finales. Desde OCLA (Observatorio de la cadena Láctea Argentina) se proyecta un crecimiento de la producción de entre 1% y 3% en 2020, que se anticipa como un año con alta imprevisibilidad y turbulencias económicas. Desde el último trimestre del año pasado los hacedores de políticas públicas lanzaron una serie de medidas que apuntan a un shock de consumo. En consecuencia, es de esperar una recuperación en la demanda interna de productos lácteos que, no obstante, es probable no se mantenga durante todo el año. Las ventas externas, por su parte, estarán condicionadas por el tipo de cambio real, los derechos de exportación (9% para leches en polvo y 5% para otros lácteos) y los reintegros de impuestos internos. Los despachos del sector están condicionados, además, por el precio de referencia internacional de los commodities lácteos. Suponiendo entonces una producción de 10,7 millones de litros de leche durante el período comprendido por el ciclo comercial de maíz 2019/20, se proyecta un consumo maíz por parte del sector lácteo de 2,1 millones de toneladas, representando el 17% del consumo forrajero nacional de la campaña 2019/20.

Consumo Porcino

El sector porcino se ha consolidado como una importante fuente de demanda forrajera en Argentina durante los últimos ciclos. El crecimiento promedio interanual de la faena porcina fue del 6% a lo largo de los últimos 5 años. Un incremento en la faena de tal magnitud sólo fue posible gracias a la gran apuesta productiva del sector que actualmente cuenta con un mayor número de granjas, muchas de ellas con un importante crecimiento en escala. El alza productiva estuvo motivada, en un primer momento, por un crecimiento en la demanda interna de cortes de cerdo que en los últimos diez años se duplicó. Posteriormente, además, recibió un fuerte incentivo desde el mercado externo. El mayor salto cuantitativo de la demanda externa se dio como resultado de los efectos de la Peste Porcina Africana (PPA), que provocó masivas pérdidas de stocks en China y otros países de Asia, que son a su vez los mayores consumidores de esta carne en el mundo. Se identifican entonces varios motivos que apoyan una proyección creciente de la producción porcina este año: la mayor escala productiva a nivel local, la consolidación de la carne de cerdo en la dieta de los argentinos, la habilitación de numerosos frigoríficos exportadores por parte de China (que continuará dependiendo fuertemente de las importaciones para atender su demanda interna), la mejora en términos competitivos para la exportación desde el punto de vista de impuestos directos, etc. Respecto de este último punto, cabe mencionar la rebaja de 4 puntos porcentuales en los derechos de exportación aplicables a la carne de cerdo, que pasaron de 9% a 4% en marzo. Se proyecta entonces un nuevo aumento de la faena en 2020 que alcanzaría 7 millones de cabezas. Con esto es posible prever también un crecimiento en el consumo forrajero de maíz en el sector que demandaría 1,4 Mt. No obstante las auspiciosas perspectivas para este sector, es necesario tener en consideración el impacto en la actividad económica, especialmente en China, que tendrá la pandemia del Coronavirus (COVID-19). Si bien estos efectos aún no son cuantificables en volúmenes de exportaciones de carne porcina argentina a China, sí se ha advertido una pausa en la normal comercialización de esta carne con el gigante asiático. A partir de mediados de diciembre, China volcó a su mercado altos stocks de carne, lo que por un lado provocó una caída en las importaciones de comienzos de año y, por otro, tuvo un sensible impacto negativo en los precios de los cortes porcinos.